El Benidorm bonito existe: los edificios que suman premios por su singularidad y su estética

“Sobre gustos no hay nada escrito”, dice el refrán, pero la realidad es que sí hay escrito y mucho. En el caso de Benidorm, se han llenado páginas y páginas sobre su urbanismo, su modelo turístico y su estética. Los argumentos de los detractores son conocidos: “Es una mole de hormigón”, “las playas están saturadas”, “el modelo de sol y playa está obsoleto” o “es un parque temático para el Imserso”. Sin embargo, los defensores sostienen que “está demostrado que el urbanismo compacto es el más sostenible” y que la ciudad tiene “las mejores playas urbanas”. ¿Pero es Benidorm bonito? Hay expertos que dicen que sí y que su arquitctura, de hecho, debe ser premiada. La ciudad ya acumula varios galardones de arquitectura, diseño y sostenibilidad tanto para sus edificios públicos, privados y hasta para sus paseos. El ejemplo más curioso es el del Ayuntamiento. En la ciudad del urbanismo vertical, el edificio consistorial es una oda a lo horizontal. Un rascacielos acostado que descansa sobre cuatro grandes soportes de hormigón y está, literalmente, suspendido sobre la plaza de Sus Majestades los Reyes de España para dejar paso al Parque de L’Aigüera.

El hotel Bali de Benidorm. (Booking)

En contraste con las líneas clásicas del Parque de L’Aigüera, diseñado por Ricardo Bofill para convertir un barranco en una zona de ocio, se alza el edificio del Ayuntamiento, moderno y de líneas completamente rectas, como un puente de cristal y metal que sirve de puerta al espacio verde. La sede del consistorio es obra de los arquitectos municipales José Luís Camarasa y Rafael Landete y también colaboraron en su creación CYPE Ingenieros. El edificio, en su día, desató una gran polémica. Había vecinos que su estética, “como un vagón de metro”, les parecía "rara o fea". Sin embargo, el tiempo ha conseguido que el edificio, un puente que deja pasar la luz y a las personas, se convierta en un símbolo de la ciudad. Además, sobre sus celosías de cristal están escritos todos los nombres de los vecinos empadronados en la ciudad en el momento de su construcción.

El edificio, inaugurado en 2003, consiguió ese mismo año el premio Construmat que otorga el Institut de Tecnología de la Construcció de Catalunya. No fue el único galardón que obtuvo. Sin embargo, también cosechó críticas por sus sobrecostes millonarios. De un presupuesto inicial de 10,9 millones de euros por el que fue adjudicado, los benidormenses terminaron pagando más del doble, 21,5 millones.

Un paseo con firma

Pero en Benidorm el elemento que más premios arquitectónicos ha conseguido no es un rascacielos, es una calle, un paseo para ser más exactos. El paseo de Poniente fue diseñado por Carlos Ferrater y Xavier Martí como el nuevo símbolo de modernidad de una zona tradicionalmente elegida por el turista nacional y familiar. En definitiva, un área con mucha tradición de apartamento de verano en propiedad que pasa de generación en generación.

Distintas vistas del paseo de Poniente de Benidorm. (EFE)

El paseo simula las olas del mar adentrándose en la playa y tiene una impactante vista aérea gracias, no solo a su diseño, sino también al colorido que le aporta un innovador material para estos usos: la cerámica. Las piezas redondas de colores saturados sobre la base blanca sirven de “sustento” a la estructura y una imperceptible balaustrada de aluminio que no rompe las vistas y pasarelas de madera sobre la arena completan el diseño. El paseo de Poniente acumula ya nueve premios de distinta índole. Entre ellos, el de Mejor Nuevo Diseño Global concedido por el Museo de Arquitectura y Diseño de Chicago (The Chicago Athenaeum), el Premio Arquitectura Española 2011 del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, el Premio FAD de Arquitectura 2010 del Foment de les Arts i el Diseny o el primer premio en la categoría de Arquitectura de los VIII Premios Cerámica de Arquitectura e Interiorismo.

Lo que pocos, fuera de Benidorm, saben es que este paseo es una obra inacabada. Se proyectó en tres fases. La primera, sufragada por la Generalitat valenciana y correspondiente al tramo central, fue inaugurada deprisa y corriendo en 2009 poco antes de la moción de censura por la que varios exconcejales del PSOE arrebataron la alcaldía de la localidad al PP. La tercera fase, que corresponde al tramo hasta el Parque de Elche, fue sufragada por el Ayuntamiento. Y la segunda, que debía pagar el Gobierno central y terminaría de completar el paseo hasta la zona de la Cala, sigue en el limbo. Ninguno de los ejecutivos que han pasado por la Moncloa se han acordado de ella.

Más premios

Otro edificio público con premio es el que alberga las Viviendas Tuteladas, en la zona de La Cala, que mereció el reconocimiento del Colegio de Arquitectos de Alicante a su arquitecto Javier García Solera. Además, el Parque urbano de Foietes también ha recibido un premio a la Mejor Obra Pública de la provincia, concedido por FOPA (Federación de Obras Públicas y Auxiliares de la provincia de Alicante).

El edificio Delfin Tower, con forma de vela, a la izquierda. A la derecha, el In Tempo de Benidorm.

El arquitecto municipal, Rafael Landete, explica a El Confidencial que la ciudad busca “que las obras públicas tengan la mayor calidad arquitectónica posible y cierto interés” y que, además de la funcionalidad, “busquen el diseño, sean bonitas y llamen la atención porque a Benidorm, como destino, le aportan valor”. En el sector privado el creciente interés por hacer edificios singulares también está dando sus frutos. La Delfín Tower, un edificio en forma de vela en La Cala, ha recibido el Premio a la Sostenibilidad dentro de los XXXV Premios Macael que concede la Asociación de Empresarios del Mármol de Andalucía (AEMA). Un galardón que reconoce su diseño con “la primera fachada curva ventilada con material porcelánico y el primer edificio residencial en altura de España con certificado Leed Gold”.

Sunset Cliffs y Sunset Waves. (TM Grupo Inmobiliario)

Las torres Sunset Cliffs, del grupo TM, han conseguido uno de los premios International Property Awards en la categoría Residential high-rise development. El diseño de las torres se inspira en los acantilados de Benidorm y sus terrazas buscan crear una sensación similar a la de “estar dentro del mar”. El otro proyecto estrella del grupo en la zona es el residencial Sunset Waves, con formas curvas que simulan las olas. También el hotel Don Pancho, con un diseño inspirado en las culturas Maya y Azteca, que este año ha celebrado su 50 aniversario, ha recibido un premio del Colegio de Arquitectos de Alicante tras la importante reforma que ha acometido recientemente en sus instalaciones.

Premios no oficiales

Además de estos galardones oficiales, otros edificios de la ciudad han ostentado títulos no reconocidos durante mucho tiempo. Como el hotel Bali, que fue durante años el alojamiento más alto de Europa, o la Torre Negurigane, con sus singulares balcones redondos que fue en su momento el edificio residencial más alto de España. El Intempo es actualmente el residencial más alto de Europa con sus dos torres unidas en la cima por una estructura central en forma de diamante. Curiosamente, lo que más les llama la atención a los benidormenses del inmueble que que no tenga terrazas.

Ahora la ciudad tiene puestas sus esperanzas para hacerse con algún galardón más en la renovada avenida del Mediterráneo, el auditorio del Centro Cultural, la futura Aula del Mar o el proyecto del Centro de Mediación. Tan orgulloso está Benidorm de su arquitectura y su urbanismo que hasta forma parte de la promoción turística. De hecho, Visit Benidorm ha creado una Guía de Rascacielos que propone una ruta para descubrir los inmuebles de más de 20 plantas más singulares.

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